





El cliente completa un formulario inteligente o solicita una videollamada donde analizamos los puntos críticos de su infraestructura y sus objetivos específicos de seguridad.
Nuestros ingenieros evalúan el entorno (ya sea mediante planos o visita técnica) para determinar los ángulos de visión óptimos y los requisitos de conectividad necesarios.
Presentamos una solución personalizada que integra hardware de alta definición con software de monitoreo, detallando el alcance de la cobertura y el presupuesto.
Realizamos la instalación física y técnica del ecosistema de seguridad, asegurando una integración limpia con su red y la configuración de los analíticos de video.
Vinculamos los sistemas a los dispositivos del cliente y realizamos una sesión de entrenamiento para que aprenda a gestionar alertas, grabaciones y funciones.
El sistema entra en fase operativa. A partir de aquí, el cliente cuenta con nuestro respaldo técnico preventivo y actualizaciones para garantizar que su protección nunca quede obsoleta.